Los premiados del Prestige

Con la incorporación de Arsenio Fernández de Mesa como nuevo Director General de la Guardia Civil se cierra el ciclo. Los principales responsables políticos de la gestión de la catástrofe del Prestige que siguen en activo están en lo más alto de sus carreras.

2012 va a ser el año del décimo aniversario del accidente marítimo del buque Prestige, cuya pésima gestión política supuso la mayor catástrofe ecológica de la historia del estado español. Toneladas de combustible bañaron las costas gallegas, asturianas, portuguesas y hasta francesas. ¿Dónde están, 10 años después, los políticos que estaban al mando entonces?

Jose María Aznar y Manuel Fraga Iribarne ya no están en la política activa. El primero por decisión propia (se dedica a cosas más importantes) y el segundo por una cuestión biológica.

El encargado en su momento por Aznar para dirigir la gestión de la catástrofe fue Mariano Rajoy, entonces Ministro de Presidencia. Dejó frases para la historia como “La marea no va a llegar a las Rías Bajas”, “Afecta a una parte importante de La Coruña, pero no es una marea negra” o “Se piensa que el fuel está aún enfriándose, salen unos pequeños hilitos, los que se han visto, hay en concreto cuatro regueros que se han solidificado con aspectos de plastilina en estiramiento vertical”. Hoy es Presidente del Gobierno.

El Ministro de Fomento en 2002 era Álvarez Cascos. Llegó a decir que “La organización estuvo a la altura de las circunstancias y la capacidad de respuesta ha sido óptima”. Hoy es el Presidente del Principado de Asturias.

La genial profecía “El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín” fue de Arsenio Fernández de Mesa, entonces Delegado del Gobierno en Galicia, hoy Director General de la Guardia Civil.

No tenía por qué haberse metido en el tema, ya que era Ministro de Agricultura, pero Arias Cañete no lo pudo evitar. Dijo que “El vertido afecta a una extensión muy importante, pero no es una marea negra “ y que “Afortunadamente, la rápida intervención de las autoridades españolas alejando el barco de las costas, hace que no temamos una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni prevemos grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros”. 2011 ha sido el año de su regreso al Ministerio de Agricultura.