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5 razones para suscribirse a Público

La empresa que gestiona el diario Público ha presentado concurso de acrededores. Si no ocurre algo, el cabecero desaparecerá. Antes de lamentarnos, intentemos hacer el milagro.

1. ¿No es mejor el Crowdsourcing? Este sistema de cofinanciación que ahora triunfa en la red postula que muchas aportaciones pequeñas son mejor que pocas grandes. La manera más rápida de llevar este espíritu a la práctica en esta situación límite es la suscripción.

2. ¿No es mejor comprarlo cada día? Aunque pueda parecer que lo es, porque pagamos 30 céntimos más por ejemplar, a la editorial le da más dinero la suscripción. Además de asegurar el consumo diario (y poder presentar la cifra a las agencias de publicidad) los ejemplares vendidos en quiosco tienen que amortizar su propio coste más el de los ejemplares que no se venden ese día.

3. ¿No es anacrónico apoyar un diario impreso? Parece que todavía no.  Cuando desde el capital se siguen manteniendo otros cabeceros con iguales o mayores pérdidas será porque (aunque a quienes leemos Público nos parezca raro) hay una parte muy importante de la población que sigue prefiriendo el papel para informarse.

4. ¿Por qué a Público, cuando están cerrando tantos otros? Precisamente por eso. Es verdad que la crisis de la publicidad ha cerrado muchos medios, pero casualmente la mayoría de ellos tenía una línea editorial contraria al partido que ahora gobierna todas las instituciones del estado. En televisión, Cuatro y laSexta han sido absorvidas por Telecinco y Antena3, y en prensa y radio apenas quedan la Ser y El País, cuya matriz, PRISA, está en manos de inversores estadounidenses, con lo que su tradicional inquina con el PP no está asegurada.

5. ¿Por qué pagar por algo que tengo gratis en la red? Para que siga estando en la red y siga siendo gratis. Supone un desembolso aproximado de 1 euro al día.

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Si te animas, dirígete a: 902012031 suscripciones@publico.es

Rajoy califica de “insulto” la subida de impuestos

Apenas dos semanas después de llegar a la Presidencia del Gobierno, el equipo de Mariano Rajoy anuncia que subirá los impuestos. Tan sólo 14 meses antes, en la oposición, la postura era otra.

Los premiados del Prestige

Con la incorporación de Arsenio Fernández de Mesa como nuevo Director General de la Guardia Civil se cierra el ciclo. Los principales responsables políticos de la gestión de la catástrofe del Prestige que siguen en activo están en lo más alto de sus carreras.

2012 va a ser el año del décimo aniversario del accidente marítimo del buque Prestige, cuya pésima gestión política supuso la mayor catástrofe ecológica de la historia del estado español. Toneladas de combustible bañaron las costas gallegas, asturianas, portuguesas y hasta francesas. ¿Dónde están, 10 años después, los políticos que estaban al mando entonces?

Jose María Aznar y Manuel Fraga Iribarne ya no están en la política activa. El primero por decisión propia (se dedica a cosas más importantes) y el segundo por una cuestión biológica.

El encargado en su momento por Aznar para dirigir la gestión de la catástrofe fue Mariano Rajoy, entonces Ministro de Presidencia. Dejó frases para la historia como “La marea no va a llegar a las Rías Bajas”, “Afecta a una parte importante de La Coruña, pero no es una marea negra” o “Se piensa que el fuel está aún enfriándose, salen unos pequeños hilitos, los que se han visto, hay en concreto cuatro regueros que se han solidificado con aspectos de plastilina en estiramiento vertical”. Hoy es Presidente del Gobierno.

El Ministro de Fomento en 2002 era Álvarez Cascos. Llegó a decir que “La organización estuvo a la altura de las circunstancias y la capacidad de respuesta ha sido óptima”. Hoy es el Presidente del Principado de Asturias.

La genial profecía “El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín” fue de Arsenio Fernández de Mesa, entonces Delegado del Gobierno en Galicia, hoy Director General de la Guardia Civil.

No tenía por qué haberse metido en el tema, ya que era Ministro de Agricultura, pero Arias Cañete no lo pudo evitar. Dijo que “El vertido afecta a una extensión muy importante, pero no es una marea negra “ y que “Afortunadamente, la rápida intervención de las autoridades españolas alejando el barco de las costas, hace que no temamos una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni prevemos grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros”. 2011 ha sido el año de su regreso al Ministerio de Agricultura.